Fragmentos de un discurso sobre el olfato
Margot Robbie
Es un amante del N°5 quien habla y dice…
Los hechos hablan por sí solos.
1921: Gabrielle Chanel está rodeada de muestras de perfume. Hay una, la quinta… En su estela, una idea comienza a tomar forma.
Una idea… ¿pero a qué huele?
El perfumista Ernest Beaux se lo dice. Dice que hay rosa, jazmín, ylang-ylang y algunas notas más. Todo eso está muy bien, excepto que el N°5 realiza una especie de truco de magia. No evoca nada que pueda distinguirse.
De inmediato, piensa: a qué huele realmente; solo las mujeres pueden enseñarnos.
Y así, Gabrielle Chanel les da a algunas amigas unos frascos muy simples que contienen este misterioso elixir. Les dice: «Ya me lo dirán».
«Dime cómo reacciona la gente».
Y hay reacciones. Todos preguntan: «¿Cuál es tu perfume?». Todos están intrigados, cautivados, atrapados. Todos están enamorados.
¿A qué huele? Nadie puede decirlo.
Gabrielle Chanel lo escucha y sonríe. Tenía razón desde el principio: este N.° 5 no es solo un perfume misterioso cuyo nombre pronto se revelará. Es tan indescifrable y esquivo como el amor y las mujeres.
N°5 Eau de Toilette es una composición floral abstracta moderna que se caracteriza por su sutil faceta amaderada. El perfume se hace valer por su elegancia y complejidad». Olivier Polge, Perfumista Creador de CHANEL
N°5 Eau de Toilette es una interpretación cálida y vivaz del perfume original lanzado por Gabrielle Chanel en 1921. Se abre con un bouquet floral de rosa, jazmín e ylang-ylang, realzado por los aldehídos, mientras que el sándalo y el vetiver aportan profundidad y textura a la fragancia.
UNA MAISON CON UN SAVOIR-FAIRE EXCEPCIONAL
Cada perfume de la Maison es el resultado de un savoir-faire perfumista excepcional. Desde el cultivo de las plantas aromáticas hasta la fabricación del frasco, cada etapa se basa en un dominio riguroso de la técnica y en el cuidado de cada detalle.
La Maison cultiva sus propias materias primas, las destila con paciencia y compone cada perfume con precisión. Cada gesto está pensado, controlado y forma parte de un todo. Este arte tan poco común, transmitido de generación en generación, permite crear perfumes únicos, llenos de emoción y significado. Creaciones completas, que se perfeccionan con el paso del tiempo y se subliman gracias a la excelencia.







