Alto Bardero, el local que revoluciona La Latina con pinchos del mundo y alma de barrio

Los chefs León Bonasso y Pablo Paternostro reabren el local de Juana la Loca para dar vida a un nuevo concepto gastronómico con esencia viajera, espíritu informal y una cocina sin etiquetas.

Ana S. Diéguez

En pleno corazón de La Latina, un barrio que respira historia, tapeo y tertulia, dos viejos conocidos del panorama gastronómico madrileño firman su regreso por todo lo alto. León Bonasso y Pablo Paternostro, cocineros con pedigrí en la capital y creadores de Bardero en Arganzuela, reabren el icónico local de Juana la Loca bajo un nuevo nombre, Alto Bardero.

Pero esto no es un simple segundo acto. Es un manifiesto. Una vuelta a los orígenes, con la cocina como herramienta de memoria, creatividad y algo de travesura. Porque si Bardero ya significaba “liante” en su versión más castiza y divertida, Alto Bardero es una rotunda declaración de intenciones, que toma forma como un gran liante gastronómico en uno de los barrios más castizos de Madrid.

En el nuevo Alto Bardero la barra vuelve a cobrar un protagonismo indiscutible. Pinchos calientes y fríos se exhiben como joyas efímeras que giran según el antojo del mercado y el ingenio de los chefs, y que van desde un brioche de huevo trufado con crema de boletus y butifarra blanca, hasta un raviolo de queso scamorza y confit de pato, sin olvidar su aclamada tortilla de patatas con cebolla confitada, porque aquí el picoteo se convierte siempre en un arte cotidiano.

En el comedor, nos espera una cocina mediterránea sin dogmas, pero con influencias latinas, asiáticas y castizas, donde platos como el tiradito de corvina a lo japo, el pulpo kimuchi con gnocchi de patata asada, o el arroz meloso con azafrán, calamar estofado y manitas de cerdo, resumen la filosofía del lugar. Un concepto con personalidad propia, que se basa en el producto, el sabor y la libertad creativa.

Nuestra velada en Alto Bardero comenzó con su famosa tortilla de patatas que no cesa de cosechar adeptos.Una delicia en toda regla, que disfrutamos plenamente.

 Probaramos unos exóticos mejillones con crema de curry que son un verdadero espectáculo.

Después, le tocó el turno al sensacional steak tartar de lomo alto. Una impecable elaboración que nos hará volver muy pronto a Alto Bardero.

De los platos principales optamos por probar el espectacular bife argentino Angus con pimientos asados y patatitas baby. Un rotundo acierto, que destaca por su calidad, ternura y sabor.

 Y ya para terminar,nos recomendaron la Pavlova de lemon pie ,maracuya y espuma de coco Ligera, fresca y digestiva, nos pareció el broche final ideal para una inolvidable velada que nos hará volver muy pronto para continuar adentrándonos en su seductora carta.

Pero más allá de la carta, hay algo que late con fuerza en Alto Bardero y es el sentimiento de pertenencia, porque para Bonasso y Paternostro, volver a este local significa cerrar un círculo. Aquí se conocieron, aquí trabajaron juntos, y aquí deciden volver con una versión evolucionada de su cocina. El espacio, completamente renovado, mantiene esa dualidad entre lo informal y lo acogedor. Barra y mesas altas para los que prefieren improvisar y un acogedor comedor interior para quienes buscan sentarse sin prisa. Todo en tonos cálidos, luz natural y materiales nobles, que han sido diseñados para dejar que el verdadero protagonista sea lo que llega en el plato.

¿Aún no conocéis Alto Bardero?

ALTO BARDERO

Dirección: Plaza de Puerta de Moros 4

28005 Madrid

Teléfono: 911 46 72 36

Web: https://bardero.es/altobardero/

Ticket Medio: 40€

 

 

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