El almuerzo valenciano llega a la capital para convertirse en el nuevo ritual de Chamartín
Ana S. Diéguez
El Grupo Gastroadictos sale de Valencia por primera vez y acaba de abrir sus puertas en Madrid. El pasado uno de septiembre, arrancaba su andadura Bar Mistela Chamartín, con cuatrocientos metros cuadrados de barra, brasas y arroces en la calle Manuel de Falla, a orillas del estadio Santiago Bernabeu.
El primer proyecto que el grupo Gastroadictos pone en marcha fuera de la Comunidad Valenciana, después de siete años levantando algunos de los locales más celebrados de su ciudad, llega a la capital y tiene mucho qué contar.
Una aventura que toma forma en un impresionante local con capacidad para cerca de doscientos comensales y un interiorismo firmado por DStudio, que dan forma a un espacio que aspira a funcionar desde el primer café de la mañana hasta la última copa de la noche, gracias a su cocina ininterrumpida. La idea de fondo es sencilla y consiste en reivindicar el bar como ese sitio donde siempre está pasando algo, y es que aquí se desayuna, se almuerza, se come, se alarga la sobremesa, se cena y se vuelve.
“La cultura del bar forma parte de la identidad tanto de Valencia como de Madrid. Nosotros venimos para compartir nuestra manera de hacer y de vivir el bar”, explica Rafa Recuenco, socio y director de Expansión de Gastroadictos, que resume la apuesta en tres ingredientes: una barra que invita a quedarse, una cocina sin prisas y una hospitalidad que dé ganas de repetir.
Pero, si hay una hora que define la personalidad del local, no es la comida ni la cena, sino la mañana con ese “esmorzar” valenciano que se traduce en una liturgia de arraigo popular que consiste en sentarse a media mañana alrededor de una mesa con un bocadillo de proporciones generosas, algo para picar, una bebida y un café de cierre. No se trata de un desayuno, ni de una comida, sino de una categoría propia.
Bar Mistela Chamartín quiere convertir ese ritual en uno de los grandes protagonistas de su jornada, con una carta específica de almuerzos que convivirá con el resto de la propuesta. En ella aparecen bocadillos como el Copa del Mundo, que preparan con tortilla de patata, longaniza y alioli, el Top Mussafes, con sobrasada, queso y cebolla pochada, o clásicos de manual como el Chivito y el Serranito, todos ellos servidos siguiendo el formato tradicional.
Pero, más allá de las mañanas, la carta recorre los productos y recetas que mejor definen al bar de siempre, donde la barra se lleva el papel principal con una vitrina de aperitivos y conservas donde conviven las gildas, los boquerones en vinagre, los mejillones en escabeche y una anchoa López servida sobre brioche con mantequilla de leche condensada, que se convierte en uno de esos bocados que se piden para probar y que nos obligan repetir.
También tienen platos para compartir como las bravas de la casa, la paloma de ensaladilla rusa con ventresca, los buñuelos cremosos de bacalao o la sepia encebollada. Y después, llega el capítulo que ninguna casa valenciana se puede saltar, con unos impresionantes arroces, elaborados con arroz Molino Roca cultivado en l’Albufera, y ahí destaca la paella valenciana, el arroz del senyoret y un arroz de cocochas de bacalao y coliflor que merece por sí solo el viaje hasta Chamartín. Completan la propuesta las carnes y pescados a la brasa, una bodega muy bien elegida y postres con guiños castizos, como la torrija de fartón a la brasa con crema pastelera de horchata.
Carpaccio de gambas roja
Nuestra primera visita a Mistela Chamartín comenzó con un espectacular carpaccio de gamba roja de Denia al ajillo de mandarina y guindilla. En este caso, la gamba roja de se presenta en forma de un delicado carpaccio y se acompaña de un ajillo aromático de mandarina y un punto de guindilla que aporta ese toque cítrico, picante y adictivo, que lo convierten en un plato que resume a la perfección la apuesta de Mistela por el producto y los sabores valencianos.
Las bravas de Mistela
Continuamos con las bravas de la casa, porque hay platos que no necesitan presentación y unas buenas bravas son uno de ellos. En Mistela Chamartín llegan con personalidad propia. Crujientes, sabrosas y pensadas para compartir, se convierten en una de esas tapas que piden una caña al lado y otra ronda después.
Paloma de ensaladilla
La paloma de ensaladilla rusa con ventresca que probamos a continuación es un clásico de barra reinterpretado con el sello de la casa. Una opción correcta, que se convierte en una tapa perfecta para quienes disfrutan de la cocina de siempre bien hecha.
Buñuelos de bacalao
Mientras que los buñuelos de bacalao son otro de esos bocados que conectan directamente con la tradición. Una tapa para comer casi sin darnos cuenta porque resulta ligera, sabrosa y con ese punto casero que convierte los clásicos en eternos.
Arroz del senyoret
Pero, si hay un plato que habla valenciano, ese es el arroz del senyoret y en Mistela Chamartín se reivindica esta receta marinera, elaborada para disfrutar del sabor del Mediterráneo. Un arroz sabroso y reconfortante, que pone el producto y el fondo de pescado en el centro de la mesa.
Torrija de farton
Y tras disfrutar hasta el último grano, pasamos a saborear la original torrija de fartón. Un postre que juega con la tradición y la lleva al terreno de Mistela para cerrar la comida con un bocado cremoso, dulce y absolutamente irresistible.
Detrás de este bonito proyecto está el Grupo Gastroadictos, fundado por Rafa Recuenco, Israel Baquero, Néstor Vaccaro y Juanjo Masip, con Víctor Mateos incorporado como nuevo socio en esta etapa. Un grupo que ha construido su reputación con locales como La Sastrería, Bar Cassalla, Barecito o la cafetería Adicto y Adicta, todos ellos con una misma manera de entender la mesa de forma cercana, auténtica y con carácter.
Ahora esa experiencia cruza la A-3 para instalarse en un barrio que se pasa el día en la calle y que, previsiblemente, no tardará en adoptar el almuerzo como un bonito ritual en la rutina de los madrileños, porque si algo demuestra Bar Mistela Chamartín es que la cultura del bar no entiende de fronteras autonómicas, sino de barras bien puestas y de gente con ganas de quedarse un rato más. ¿Nos vemos pronto en Mistela Chamartín?
Bar Mistela Chamartín
Dirección: C/ Manuel de Falla, 5
28036 (Madrid)
Teléfono: 910 28 00 89
Web: barmistela.com
Ticket Medio: 30€
Menú del día: 18,90€
Horario: de martes a domingo, de 09:00 a 00:30
Reservas: barmistela.com/chamartin/reservas/












